Ir al contenido principal

Entradas

Mostrando entradas de junio, 2026

YO FUI LA CULPABLE

Yo fui la culpable (de romper el círculo) Me he pasado la vida buscando culpables. Buscando responsables para todo lo que me había pasado, para cada rincón oscuro que me ha tocado sanar y transformar en mi realidad. Buscaba fuera las razones de un pasado que hoy, por fin, ya no me pesa; ahora me acompaña, pero desde el lugar que se merece. Durante mucho tiempo, viví en piloto automático hasta que me di cuenta de que estaba repitiendo un patrón. El de mi abuela materna, el de mi tía, el de mi madre... Un círculo que giraba y giraba en el tiempo sin que nadie se atreviera a detenerlo. Y no, no hablo de lo que sucedió con mi abuelo paterno. No hablo de aquel abuso en mi infancia que mi cuerpo siempre recordará, porque alguien lo habitó sin mi permiso. Ahí, en esa niña que fui, no hubo, no hay ni habrá jamás una sola pizca de culpa. Hablo de la otra culpa. De la que sentí al darme cuenta de lo que yo también permití después. Me pasé media vida juzgando y prejuzgando a las mujeres que me pr...

MIS ZAPATOS, "NO" SON TUS ZAPATOS

  Llega un momento en la vida en el que, sin saber muy bien por qué, acabamos comparándonos con otras personas. Bueno, la verdad es que sí lo sabemos, porque durante años hemos escuchado de fondo murmullos comparativos alabando los estudios, el trabajo ideal o las decisiones supuestamente perfectas de los demás, grabando a fuego en nuestra infancia la dolorosa certeza de que no somos nadie si nuestro camino no se parece al de los modelos impuestos.  Un día te paras frente al espejo de verdad, te miras a los ojos sin filtros y te preguntas qué hiciste mal para arrastrar tanto vacío. Es precisamente en ese instante de silencio cuando te das cuenta de algo que lo cambia todo: tus zapatos, los que llevas puestos en tu día a día, jamás estuvieron hechos para transitar por el sendero idílico de nadie más. Son zapatos que apretaron en las tardes más oscuras, que causaron ampollas sangrantes en el alma y que tuviste que remendar como pudiste en mitad del desamparo y la soledad más abs...